
El sarcófago de la central nuclear de Chernóbil, una estructura vital para contener los residuos radiactivos del desastre de 1986, ha sufrido daños severos tras el impacto de un dron, según lo informado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El ataque, que las autoridades ucranianas atribuyen a Rusia, ha debilitado la capacidad de confinamiento de la estructura de acero, terminada en 2019, aunque no ha afectado de manera permanente sus soportes ni los sistemas de monitorización cruciales. Rafael Grossi, director general del OIEA, destacó la urgente necesidad de realizar una restauración completa para evitar un mayor deterioro y garantizar la seguridad nuclear a largo plazo, aunque aseguró que se iniciaron reparaciones preliminares.
A pesar del ataque, los niveles de radiación se mantuvieron normales, y no se registraron fugas, anunció la ONU. Este incidente ocurre en el contexto de la guerra en curso entre Ucrania y Rusia, conflicto que ha puesto en jaque no solo la integridad de la infraestructura crítica, sino también la estabilidad en la región. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Chernóbil ha sido un punto de tensión, dado su legado como escenario del peor desastre nuclear del mundo. Mientras las autoridades ucranianas continúan acusando a Rusia del ataque con dron, Moscú ha negado cualquier implicación en el incidente, dejando una vez más en el aire la solución de esta escalada en un conflicto que se extiende por casi cuatro años.
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