
El evento musical reunió a una gama diversa de artistas reconocidos, contando con la presencia estelar de Bad Gyal, conocida por sus éxitos en el ámbito del trap y reggaetón. Al espectáculo también se unió Amaia, la exconcursante de un conocido reality musical que ha sabido labrarse una carrera caracterizada por su estilo melódico y su autenticidad sobre el escenario. La velada no se limitó al talento nacional, pues también incluyó la vibrante actuación de la artista palestina Lina Makoul, cuya voz y presencia han conquistado audiencias internacionales.
Además de estos artistas, el músico vasco Fermin Muguruza sumó su influencia al evento, aportando su característico estilo que mezcla el rock con raíces culturales vascas y compromiso social. La diversidad de géneros y procedencias de los artistas participantes dio como resultado una noche de actuaciones enérgicas y emocionantes, que destacaron no solo por la calidad musical sino también por el mensaje de inclusión y multiculturalidad que transmitieron al público asistente. Esta confluencia de talentos subraya la importancia de crear espacios donde la música sirva como puente para unir distintas sensibilidades y culturas.
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