
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha reunido en el Palau con los portavoces de seis de los ocho grupos parlamentarios para discutir propuestas destinadas a mitigar el impacto económico de la guerra de Irán en Cataluña y preservar el tejido productivo y el poder adquisitivo de sus ciudadanos. Sin embargo, no se presentaron medidas concretas por parte del Govern, ya que están a la espera de la definición del marco fiscal de la Unión Europea y de acciones del Gobierno central. Junts per Catalunya, el partido que propuso la reunión, presentó más de veinte propuestas, incluyendo una reducción inmediata de impuestos para las rentas bajas y medias, y reclamó una bonificación casi total en el impuesto de sucesiones y donaciones. Los grupos de extrema derecha, Vox y Aliança Catalana, decidieron no participar en este encuentro.
El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, expresó que el Ejecutivo catalán está dispuesto a movilizar los recursos necesarios sin esperar a los presupuestos, aunque algunos partidos, como el Partido Popular, criticaron la falta de acciones concretas por parte del Govern, acusándolo de ganar tiempo con la creación de un grupo de trabajo ya existente. Mientras tanto, Jéssica Albiach, de Comuns, criticó la postura de Junts y PP por oponerse al escudo social en el Congreso, pidiendo acciones para evitar abusos y proponiendo ayudas selectivas para los sectores más afectados por la guerra. Este panorama de opiniones divergentes pone de manifiesto la complejidad y la urgencia que rodea la necesidad de una respuesta económica efectiva para enfrentar las repercusiones del conflicto internacional en la región.
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