
Las autoridades sanitarias españolas han lanzado una alerta tras detectar que 41 lactantes han presentado síntomas gastrointestinales, con 13 hospitalizaciones, tras el consumo de leche infantil contaminada con la toxina cereulida. Este problema ha sido notificado a las autoridades europeas, indicando que el impacto podría extenderse a una veintena de países del continente. Las marcas afectadas en España incluyen grandes nombres como Nestlé, Lactalis Nutrición, Babybio y Almiron. Según el Ministerio de Sanidad, la mediana de edad de los menores afectados es de cuatro meses, y todos han experimentado vómitos y diarrea. Las autoridades señalan que aunque la intoxicación suele ser leve, los lactantes menores de seis meses tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves como deshidratación.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha estado trabajando en estrecha colaboración con las comunidades autónomas y las autoridades sanitarias de Europa para gestionar la crisis, ampliando la alerta a varios lotes de distintas marcas. Desde hace semanas, algunos lotes han sido retirados del mercado antes de llegar a los consumidores, minimizando el riesgo de exposición. Las autoridades insisten en que los consumidores revisen y eviten los lotes afectados. A nivel europeo, el brote también ha impactado a otros países como Francia, donde se investigan dos muertes de lactantes, y el Reino Unido, con 44 casos reportados. La situación sigue en evaluación, y las autoridades aseguran que continuarán actualizando la información conforme se disponga de nuevos datos y avancen las investigaciones.
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