

En el marco de una iniciativa que fusiona la salud y el arte, el hospital celebró el vigésimo aniversario del Certamen de Arte y Salud Mental, un evento destinado a resaltar el poderoso vínculo entre la expresión artística y el bienestar emocional de los pacientes. Durante la inauguración, la subdirectora médica, Cristina Moral Moraleda, enfatizó que el arte es más que un simple pasatiempo; es una herramienta terapéutica crucial que ayuda a las personas a expresar lo inexpresable, a comprenderse a sí mismas y a conectar profundamente con los demás.
Cristina Moral, frente a un público atento, recalcó la importancia de continuar esta valiosa celebración. «Este es un espacio donde dejamos de ver a la persona como un simple paciente y le permitimos convertirse también en artista. Es un recordatorio de que somos mucho más que una sola etiqueta. Celebramos el estar y avanzar juntos, pacientes, terapeutas y otros profesionales de la salud», destacó.
Por su parte, Charo Cayón, supervisora de enfermería, ofreció un recorrido por la evolución del certamen, desde sus inicios en la categoría de Pintura, hasta la incorporación de relatos, poesías y fotografías. A lo largo de los años, más de 750 obras se han presentado, contando con la participación de pacientes de diversas unidades y centros relacionados con la salud mental.
En la reciente edición, las categorías premiadas fueron Pintura y Dibujo, Fotografía, Técnica Mixta y Literatura. Los galardonados en Pintura fueron «Refugio», «El Árbol que me sostiene» y «Árboles». En Fotografía, «Los colores de la vida», «Flores que aprendieron a abrirse», y «Respirar, Sentir, Estar» se llevaron los honores. «Menina Picasiana», «Cronometría del Alma» y «Suturando heridas, tejiendo esperanzas» destacaron en Técnica Mixta, mientras que «El silencio de Holow», «Romper» y «Los desmembradores» fueron premiados en Literatura.
Durante el evento, los pacientes presentaron sus obras, compartiendo abiertamente el significado y la emoción detrás de cada una. M.J.L., por ejemplo, describió «Refugio» como un símbolo de seguridad y consuelo, y explicó que «Confía», realizada en sanguina, representa el sostén y la confianza en la vida misma.
El certamen cerró con una emotiva actuación del coro escolar «Voces por la Convivencia». Provenientes del Instituto Francisco Umbral de Ciempozuelos, estos jóvenes talentos ayudaron a marcar un cierre festivo para el aniversario, interpretando una variedad de canciones que evocaron el espíritu navideño y la celebración del arte como un camino hacia la salud mental. Con un repertorio que incluyó villancicos tradicionales y temas contemporáneos como «Hijo de la Luna» de Mecano, el ambiente se enriqueció de emoción y compañerismo.
El coro ha logrado múltiples reconocimientos en festivales corales nacionales e internacionales, mostrando un calendario lleno de éxitos y representaciones que han llevado su talento a escenarios de todo el mundo. Su participación no solo celebró el aniversario del certamen, sino que también subrayó la importancia de la música y el arte como puentes hacia un futuro más comprensivo y saludable para todos.
