

En un esfuerzo pionero por mejorar la atención médica en zonas desfavorecidas de Europa, un equipo liderado por Pablo Ryan, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón (IiSGM) y médico en el Hospital Infanta Leonor, ha iniciado un ambicioso proyecto bajo el programa EU4Health. Con la colaboración de Chiara Fanciulli y Leire Pérez, investigadoras del mismo instituto, el objetivo es unificar y optimizar la atención médica móvil para enfrentar desafíos sanitarios significativos.
El enfoque principal del proyecto es reducir el impacto de infecciones de transmisión sexual (ITS), hepatitis virales y otras enfermedades hepáticas en la población europea. Esta iniciativa busca acercar los servicios de salud a comunidades vulnerables, garantizando un tratamiento equitativo y reforzando la capacidad de respuesta de los sistemas locales.
Bajo el nombre de MOBHOPE, el proyecto estudiará la prevalencia de enfermedades como la hepatitis, el VIH y la tuberculosis, además de analizar las barreras de acceso al tratamiento y el impacto del estigma en el cuidado sanitario. La Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón (FIBHGM) desempeñará un papel central, impulsando modelos de atención innovadores y escalables en consonancia con los objetivos europeos de equidad y eliminación de las hepatitis virales.
La ejecución del proyecto, prevista hasta 2028, contempla la utilización de unidades móviles en la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de la FIBHGM. Estas unidades ofrecerán servicios integrales que incluyen cribado, orientación y apoyo en diversas patologías como hepatitis B y C, VIH, ITS, tuberculosis y enfermedades hepáticas no transmisibles. También se incorporarán servicios de salud mental, adicciones y apoyo psicosocial.
Además, con la participación de Hepatos, Sociedad de Enfermedades Hepáticas de Croacia, y la asociación portuguesa Ares do Pinhal, se evaluarán el estigma y las barreras al acceso sanitario, así como el impacto en las cascadas de atención.
El objetivo final del proyecto es disminuir los casos graves de enfermedades transmisibles, reducir la incidencia de cirrosis y cáncer de hígado, y mejorar la salud de poblaciones vulnerables como personas sin hogar, migrantes y encarcelados. Los hallazgos contribuirán a orientar políticas públicas y desarrollar un modelo europeo común de atención sanitaria móvil, adaptable a diversos contextos y basado en evidencia sólida.
