

En un esfuerzo por mantener la ciudad en óptimas condiciones durante la temporada estival, el Ayuntamiento ha lanzado un nuevo llamamiento a la ciudadanía, enfatizando la importancia de proteger la limpieza urbana, la salubridad y el patrimonio local. Con la llegada del verano y el consiguiente aumento de las temperaturas, las micciones caninas emergen como un desafío crítico que puede afectar la convivencia y la estética urbana.
Vicente Pérez, concejal de Medio Ambiente y Limpieza, subrayó los avances logrados gracias a la implementación del ADN canino, una medida que ha elevado los estándares de limpieza en calles y espacios públicos en los últimos años. Sin embargo, indicó que es hora de avanzar un paso más allá para enfrentar las micciones caninas, especialmente en esta época del año cuando los olores se intensifican y el potencial de deterioro de elementos urbanos y patrimoniales se incrementa.
La normativa municipal de Alcalá de Henares requiere que todo propietario de perro lleve consigo un recipiente con líquido limpiador para minimizar el impacto de las micciones. La solución puede incluir un producto específico o una simple mezcla de agua con vinagre, bicarbonato sódico o zumo de limón. Al aplicar este líquido después de que el animal haya hecho sus necesidades, se contribuye significativamente a mantener la higiene y conservación del entorno urbano.
La preocupación es aún mayor cuando se trata de las micciones en monumentos y estructuras históricas, que no pueden ser limpiadas regularmente sin riesgo de daño. Conservar estos bienes patrimoniales, que son un reflejo de nuestra identidad colectiva, es imperativo. Pérez hizo un llamado a la comunidad, recordando que “las piedras de nuestro patrimonio no pueden protegerse solas. Su conservación depende del comportamiento de cada uno de nosotros”.
Pese a los retos, Pérez se mostró optimista, afirmando que la mayoría de los dueños de mascotas demuestran un alto grado de responsabilidad y civismo, lo que ha convertido a la ciudad en un lugar más limpio, respetuoso y agradable para todos. Con estas medidas, el Ayuntamiento busca fomentar un entorno urbano sostenible y harmonioso en el que la naturaleza y el patrimonio puedan coexistir en equilibrio.
