

Un enfoque innovador para el manejo de la diabetes en niños se está llevando a cabo en el Hospital Universitario de Fuenlabrada, donde el Servicio de Pediatría ha implementado una serie de talleres diseñados para empoderar a los menores y proporcionarles herramientas prácticas para lidiar con su condición. Liderados por un equipo de endocrinopediatría compuesto por la pediatra Elena García-Ochoa Fernández y las pediatras Mª José Alcázar Villar y Mª José Rivero Martín, estos talleres tienen como objetivo principal que los jóvenes participantes se conviertan en verdaderos expertos en su diabetes, comprendiendo tanto la enfermedad como los tratamientos disponibles y los hábitos de vida saludables que deben adoptar.
La formación, exclusiva para niños, busca inculcar desde una edad temprana las nociones necesarias para promover el autocuidado y mejorar así no solo el control de la enfermedad, sino también prevenir comorbilidades asociadas. A través de métodos educativos adaptados a su edad, los menores aprenden a ser partícipes activos en el manejo de su salud, en una iniciativa que destaca tanto por su enfoque práctico como por su intención de fomentar la independencia y el conocimiento personal.
El Hospital Universitario de Fuenlabrada, un referente en la atención pediátrica especializada, cuenta con un Servicio de Pediatría que ofrece una amplia gama de disciplinas, incluyendo Cardiología, Endocrinología y Diabetes, Gastroenterología, Hematología, Infectología, Nefrología, Neumología, y Neurología Infantil. Bajo la dirección de la pediatra Mª José Rivero, este servicio recibe anualmente miles de consultas de primera visita y seguimiento, destacando por su dedicación tanto en la atención médica como en la formación de nuevos profesionales.
Desde 2012, el hospital es reconocido como Unidad Docente Multiprofesional en pediatría, recibiendo cada año a médicos y enfermeros en formación en esta especialidad. Los profesionales del Servicio de Pediatría también participan activamente en la formación de médicos residentes de Medicina Familiar y Comunitaria, asegurando que la próxima generación de médicos esté bien equipada para enfrentar los desafíos de la medicina pediátrica moderna.
Esta iniciativa educativa no solo marca un hito en la formación de los menores, sino que también sienta un precedente sobre cómo el conocimiento y el manejo temprano de la salud pueden impactar positivamente en la vida de los individuos, fomentando una población más informada y saludable desde la infancia.
