La empresa de grandes almacenes ha expresado su profunda «consternación» ante las recientes acusaciones que han salido a la luz, asegurando que sus operaciones actuales son muy diferentes a las prácticas denunciadas. En un comunicado oficial, la compañía enfatizó que las acusaciones se refieren a hechos del pasado y que, desde entonces, han implementado una serie de reformas internas significativas para garantizar prácticas más éticas y responsables.
El conglomerado de retail destacó que, en los últimos años, ha adoptado políticas más estrictas en términos de responsabilidad corporativa y compliance. La empresa insiste en que los cambios estructurales y de gobernanza implementados han trasformado la manera de operar la compañía, buscando siempre el respeto hacia sus empleados, clientes y la sociedad en general. A pesar de su firme defensa, la ola de críticas no ha cesado y la opinión pública sigue pendiente de los desarrollos en torno a estas graves alegaciones.
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