
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se ha pronunciado en redes sociales para defenderse ante las recientes acusaciones de posibles vínculos con el narcotráfico, investigación que estarían llevando a cabo dos fiscales estadounidenses. A través de su cuenta en X, Petro negó categóricamente cualquier conexión con narcotraficantes y reiteró haber dedicado varios años de su vida a denunciar la colusión entre el narcotráfico y la política, afirmando que nunca ha entablado contacto con personas vinculadas a ese delito. Además, refutó las insinuaciones sobre la supuesta inyección de dinero ilícito en su campaña política de 2002, destacando su política de no aceptar donaciones de banqueros ni de narcos. Petro sugirió que estas investigaciones son parte de un intento de la extrema derecha colombiana para desacreditarlo.
Por su parte, la embajada de Colombia en Estados Unidos ha expresado escepticismo ante las acusaciones, destacando que las autoridades colombianas no han recibido notificaciones oficiales sobre los procesos judiciales que evolucionan en Brooklyn y Manhattan. La representación diplomática instó a considerar las acusaciones con cautela dada la falta de confirmación factual. Petro ha interpretado las acusaciones como una vendetta política, señalando directamente al senador republicano Bernie Moreno, quien tiene nexos tanto con Estados Unidos como con Colombia, al igual que otros actores de la derecha en ambos países. En el contexto de una tensa campaña presidencial, aliados políticos de Petro advierten sobre un posible esfuerzo orquestado desde la Casa Blanca para desacreditar a la izquierda en Colombia, intensificando así el clima de confrontación política en la región.
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