La gala del jueves de Gran Hermano dejó a los espectadores en estado de shock con una sorprendente primera expulsión que resultó ser falsa. Aroa, una de las concursantes nominadas junto a Patricia, Raúl y Lorena, fue la elegida para abandonar la casa, pero el programa tenía preparada una vuelta inesperada para ella. Después de que Lorena y Raúl se salvaran, Aroa se enfrentó a la situación junto a Patricia al ser nombrada como la «expulsada», aunque Jorge Javier aclaró rápidamente que su salida no sería definitiva, dándole una segunda oportunidad.
En el plató, Aroa apareció sin el habitual recibimiento de familiares, algo que generó asombro. Entre risas y nervios, la joven comentó que su posible salida podría deberse a su autenticidad. Paula y Mamadou, sus amigos en la casa, vivieron momentos de intensa emoción al pensar que se despedían de ella. Sin embargo, tras un breve juego de imágenes, Jorge Javier anunció que Aroa se trasladaría a un ‘oasis’ secreto donde conviviría con otros concursantes. Antes de regresar, recibió una misión especial que la obligará a llevar una caja, cuya apertura queda condicionada a futuras instrucciones, marcando así el inicio de su renovada experiencia en el reality.
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