

En un evento celebrado en Madrid, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, puso de relieve la importancia de la M-30 como un factor clave en la transformación urbana de la ciudad. La declaración se produjo durante la clausura de la jornada titulada «España: retos y oportunidades en el contexto global. El papel de las infraestructuras», un foro organizado por el Instituto Atlántico de Gobierno en colaboración con la entidad Madrid Calle 30.
García Romero subrayó que la M-30 ha sido fundamental en la ejecución de diversos proyectos urbanísticos de mejora y conectividad en la capital, afirmando que Madrid está viviendo un momento de “transformación absoluta”. En su discurso, mencionó iniciativas emblemáticas como los jardines verticales, el Parque Ventas, Parque Castellana y el soterramiento de la A-5, todos ellos ejemplos claros de la dirección futurista que está tomando la metrópoli.
Destacó también que desde el 1 de enero, Madrid Calle 30 opera como una empresa completamente municipal. Según García Romero, esta nueva estructura administrativa permitirá un ahorro de más de 1.000 millones de euros en los próximos 15 años, marcando un regreso a la gestión pública que, según ella, garantizará un futuro prometedor para la vía y la ciudad en su conjunto.
La M-30, siendo la arteria de movilidad urbana más transitada de España y la Unión Europea, cuenta con la red de túneles urbanos más extensa del continente, solo superada globalmente por la de Yamate en Tokio. Con una circulación promedio de 32 millones de vehículos al mes, equivale al número total de vehículos matriculados en todo el país. En 2025, se espera que más de 382 millones de vehículos transiten por esta circunvalación, lo que representa un flujo de 500 millones de usuarios, cifras que reflejan su importancia como columna vertebral del transporte en Madrid.
En suma, la M-30 no solo es un símbolo del crecimiento y modernización de Madrid, sino que también promete ser un eje central en su continua evolución como ciudad global.
