
En medio de investigaciones por crimen organizado que sacuden a México, el secretario de Seguridad Omar García Harfuch aclaró que, hasta ahora, no hay evidencia de que el certamen de Miss Universo esté vinculado con el narcotráfico. Esta declaración se produce tras revelarse que la Fiscalía General de la República (FGR) está rastreando una compleja red de actividades ilícitas que involucran robo de combustible, tráfico de armas y drogas, donde el empresario Raúl Rocha Cantú, actual dueño del certamen desde el año pasado, está bajo la lupa. Pese a las especulaciones, Harfuch dejó claro que no existe relación directa entre el evento de belleza y las operaciones criminales bajo investigación, aunque se mantienen abiertas al menos 13 órdenes de aprehensión relacionadas con el caso.
Las pesquisas han destapado una extensa trama que incluye conexiones internacionales, como vínculos con Guatemala y operaciones en la refinería Deer Park de Pemex. Una investigación señala la compra fraudulenta de 3.000 millones de litros de combustible, evadiendo impuestos gracias a un esquema llamado «huachicol fiscal». Además, Rocha Cantú es acusado de haber financiado esta operación con cinco millones de pesos, utilizando sus múltiples empresas que abarcan desde entretenimiento hasta distribución de hidrocarburos. El escándalo se intensificó cuando Fátima Bosch, hija de un alto funcionario de Pemex, ganó Miss Universo, lo que llevó a la audiencia a cuestionar la transparencia del certamen y poner en el punto de mira la relación entre su padre y Rocha Cantú.
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