

La Fundación Real Madrid ha culminado con éxito otra edición de sus campamentos de fútbol de verano, registrando la participación de casi 7.000 niños y niñas entre junio y agosto. El programa, reconocido por su enfoque pedagógico y su promoción de valores, sigue consolidándose como una propuesta recreativa y formativa de referencia durante las vacaciones escolares.
De estos participantes, un grupo significativo, compuesto por 1.175 niños y niñas, disfrutó de los campamentos organizados fuera de Madrid. Esta expansión permitió llevar la metodología educativa de la Fundación a diversas provincias españolas, incluyendo Macael en Almería, Carballiño en Ourense, y localidades como Ejea de los Caballeros, Calatayud, Alcaudete y Torreperogil. También estuvieron presentes en Alhama de Murcia, Velilla del Río Carrión, Astudillo, Segovia, Valencia de Don Juan y Hermigua. A través de esta iniciativa, la Fundación se ha propuesto alcanzar y beneficiar a más familias y comunidades, dotando a estos territorios de una oferta integradora que combina deporte, educación y valores.
La participación en los campus ha reflejado, una vez más, su dimensión internacional y multicultural, acogiendo a jóvenes de 106 nacionalidades distintas. España lideró la lista de participantes con 2.641 inscripciones, seguida de países como Estados Unidos, México, Reino Unido, Colombia e Italia. Cabe destacar el crecimiento sostenido de la participación femenina, que superó el medio millar, al igual que el interés por la modalidad específica de entrenamiento para porteros, con más de 550 participantes.
Según las encuestas realizadas al término de las actividades, tanto las familias como los jóvenes valoraron positivamente la experiencia, subrayando la calidad de la atención personal recibida, la cercanía de los entrenadores y monitores, y la excelencia de las instalaciones. Estos resultados reafirman el compromiso de la Fundación Real Madrid por brindar una experiencia educativa integral, donde cada niño y niña se siente protagonista de su propio aprendizaje.
Así, la Fundación no solo ha fortalecido su vocación por llevar el fútbol y sus valores a rincones diversos del país, sino que también ha creado un espacio de convivencia y aprendizaje donde se entrelazan culturas, se forjan amistades y se construye un futuro basado en la empatía y el respeto mutuo. Con cada edición, la Fundación reafirma su papel como promotor de un deporte que trasciende el ámbito competitivo para convertirse en una herramienta de transformación social.
