

En un avance que puede beneficiar a quienes realizaron prácticas académicas o formativas y que en su momento no cotizaron a la Seguridad Social, el organismo ha habilitado una opción para recuperar determinados periodos de formación y sumarlos a su historial laboral. La medida, vigente hasta el 31 de diciembre de 2028, permite a los antiguos becarios y estudiantes en prácticas obtener hasta cinco años cotizados, equivalentes a 1.825 días, mediante un convenio especial que exige el pago de una cuota determinada y la suscripción de un acuerdo con la Seguridad Social.
El mecanismo está pensado principalmente para los alumnos que, antes del 1 de enero de 2024 en el caso de prácticas no remuneradas, y antes del 1 de noviembre de 2011 en las prácticas retribuidas, realizaron periodos de formación que no se incorporaron en su momento a la cotización por años laborales. Entre estos periodos se incluyen prácticas universitarias para licenciatura, máster o doctorado, así como prácticas vinculadas a titulaciones propias de las universidades, educación secundaria, Formación Profesional, enseñanzas artísticas y programas de formación investigadora, tanto en España como en el extranjero.
Para acceder, es necesario presentar una solicitud que debe acompañarse de un certificado expedido por la institución responsable del programa, que indique el periodo en que se realizaron dichas prácticas y si fueron remuneradas. En el caso de las prácticas no remuneradas, cada ocho horas equivalen a un día cotizado. La solicitud se presenta ante la Tesorería General de la Seguridad Social, y tras la evaluación y cálculo de la cuota, el interesado puede optar entre un pago único o fracciones mensuales, con un máximo de 84 cuotas, lo cual facilita el proceso de acceso a la cotización acumulada.
Es importante aclarar que estos días cotizados no mejoran automáticamente la pensión, sino que se integran en el historial laboral y pueden servir para completar requisitos mínimos de cotización o fortalecer el acceso a futuras prestaciones. Sin embargo, no se permite duplicar días ya cotizados en otros trabajos o periodos laborales anteriores. La formalización del convenio requiere además del pago correspondiente, la acreditación del periodo por medio de un certificado que refleje la duración y caracterización de las prácticas realizadas.
La iniciativa busca ofrecer una herramienta para que los antiguos estudiantes y becarios puedan reforzar su historial laboral y enriquecer su futuro acceso a la jubilación, además de establecer un marco formal para regularizar situaciones de irregularidad que puedan existir en estos periodos académicos. La posibilidad de recuperar estos días representa un paso importante en la protección social de quienes realizaron prácticas durante sus estudios y no llegaron a cotizar en su momento, permitiéndoles ahora tener un mejor marco de protección social a largo plazo.
