El gobierno de Israel ha denunciado que el grupo militante libanés Hizbulá almacena misiles tierra-mar en instalaciones ubicadas debajo de edificios residenciales. Según fuentes israelíes, esta situación representa una amenaza directa al transporte marítimo internacional, ya que estos misiles podrían ser utilizados para atacar embarcaciones en el Mediterráneo. La preocupación creciente se centra en el riesgo potencial para la seguridad y la estabilidad en la región, incrementando las tensiones entre Israel y Hizbulá.
La información provista por las autoridades israelíes subraya la gravedad de las acusaciones, ya que el uso de zonas civiles para almacenamiento de armamento infringe las leyes internacionales y pone en peligro a la población civil. Esta denuncia llega en un contexto de fricciones continuas entre Israel y Líbano, onde la comunidad internacional sigue con atención los desarrollos para evitar una escalada del conflicto. La presencia de misiles tierra-mar también despierta inquietudes sobre el posible impacto en el comercio marítimo global, que depende en gran medida de rutas seguras por el Mediterráneo.
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