

El Ejecutivo regional ha anunciado la finalización de una importante intervención de restauración en la histórica iglesia de San Sebastián, situada en el corazón de Madrid. Con una inversión total de 560.000 euros, las obras han transcurrido durante dos años y se llevaron a cabo mediante una subvención concedida por la Comunidad a la Provincia Eclesiástica de Madrid. La iniciativa fue impulsada por el Arzobispado con el objetivo de preservar uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.
Según Paco Serrano, representante del Ejecutivo regional, la preservación del patrimonio histórico-cultural de Madrid es una prioridad ineludible para el gobierno. «Conservar este rico legado es tanto un deber administrativo como una responsabilidad compartida por instituciones y ciudadanos», afirmó Serrano durante una reciente visita al lugar.
Los trabajos de restauración se concentraron en las áreas reconstruidas tras los daños sufridos durante la Guerra Civil. Entre las intervenciones realizadas, destacan la renovación del tejado, la fijación de elementos metálicos en los contrafuertes y la restauración de las carpinterías del edificio. Además, se llevó a cabo una recuperación integral del pináculo con la cruz, así como del pequeño campanario y su campana.
Dentro del templo, se abordó la limpieza y pintura de las zonas afectadas por humedades. Las labores se extendieron al sistema de evacuación de aguas de cubiertas, asegurando el óptimo funcionamiento de los canalones y bajantes, y revisando la red de saneamiento. Las fachadas no fueron excluidas de los trabajos, ya que se procedió a su limpieza, consolidación de las fábricas de ladrillo y sellado de fisuras. Las vidrieras, con significativos daños, también han sido recuperadas, reponiendo los vidrios rotos para devolverles su esplendor original.
El proyecto abordó, además, la restauración de elementos decorativos y estructurales, como los recercados de piedra caliza en las ventanas y los zócalos de las fachadas. Estos fueron devueltos a su aspecto original tras la eliminación de capas de pintura y grafitis. Otro punto destacado fue la limpieza de la fachada y de la hornacina de granito que alberga la imagen de San Sebastián. En cuanto a seguridad, la cerrajería, rejas y puertas de la calle San Sebastián y otras carpinterías han sido restauradas, así como las placas informativas de la portada en la Calle Atocha.
La iglesia de San Sebastián es un edificio con una rica trayectoria histórica, cuya construcción inicial data de entre 1554 y 1578, obra del maestro Antonio Sillero. Había sido restaurada en el siglo XVIII por arquitectos de renombre como Juan Bautista Monegro y Teodoro Ardemans. El templo original sufrió severos daños en 1936 y fue casi completamente destruido. No fue hasta 1943 que la reconstrucción fue emprendida por Francisco Íñiguez Almech, culminando en su reapertura en 1959.
Con una sola nave central, tres capillas adyacentes y una planta en forma de cruz griega coronada por una cúpula de estilo clasicista, la iglesia es un ejemplo perfecto del estilo posguerra. San Sebastián también guarda un importante valor cultural por haber sido testigo de eventos significativos, como el funeral y entierro del ilustre escritor Lope de Vega en 1635. Además, alberga la sede de la Cofradía de la Virgen de la Novena, protectora de los actores españoles desde 1631.
Con la finalización de estas obras, el templo no solo recupera su esplendor arquitectónico, sino que fortalece su papel como uno de los puntos más significativos del legado histórico y cultural de Madrid, preservándose para disfrute de las generaciones futuras.
