Madrid, julio de 2024. En un esfuerzo por mejorar la eficiencia y la calidad del sistema sanitario, el presidente y la vicepresidenta de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Luis de Palacio y María José García, se han reunido con el Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla. La reunión tuvo como objetivo principal solicitar la implantación obligatoria de la receta electrónica, la remuneración de las guardias obligatorias realizadas por las farmacias y discutir medidas para un mayor aprovechamiento de las oficinas de farmacia en la prestación de servicios sanitarios básicos a la población.
Luis de Palacio subrayó la importancia de eliminar las recetas médicas en papel, argumentando que la transición a la receta electrónica, tanto en el ámbito público como privado, es "imprescindible para el sistema sanitario". Este cambio, según Palacio, no solo eliminaría la burocracia, sino que también mejoraría la eficiencia en muchos procedimientos rutinarios, facilitando la comunicación efectiva entre médicos y farmacéuticos, y potenciando el rol del farmacéutico en la adhesión a tratamientos, la detección de reacciones adversas y la investigación clínica en la comunidad.
Eficiencia y seguridad
La implantación de la receta electrónica promete agilizar la dispensación en las farmacias, permitiendo atender a más pacientes en menos tiempo al eliminar la necesidad de interpretación manual de recetas. Esto, a su vez, reduce los posibles errores y aumenta la seguridad de los pacientes. Además, la comunicación directa y rápida entre las farmacias y los médicos facilitaría la resolución de dudas o problemas relacionados con la prescripción, mejorando aún más la eficiencia del sistema.
Más implicación de la farmacia
De Palacio también destacó que las farmacias, con más de 22.000 establecimientos en toda España y tres millones de visitas diarias, están infrautilizadas. "Podrían asumir tareas que aliviarían la carga de médicos y hospitales saturados y ayudarían a reducir las listas de espera.", señaló. Estas tareas incluirían la administración de vacunas y la realización de pruebas analíticas y cribados sencillos sin necesidad de prescripción médica, similar a lo que ya hacen sus colegas en otros países europeos.
FEFE exige la remuneración de las guardias en la oficina de farmacia
Uno de los puntos más controvertidos discutidos en la reunión fue la remuneración de las guardias obligatorias que deben realizar las farmacias. De Palacio denunció el "agravio histórico" que sufren los farmacéuticos, quienes, a diferencia del resto de los profesionales de la sanidad, no reciben ninguna compensación por estas guardias, según lo establecido por la ley de 1997 (Ley 16/1997, de Regulación de los Servicios de las Oficinas de Farmacia).
Esta normativa otorga a las comunidades autónomas la capacidad de regular las guardias, sin embargo, ninguna de ellas contempla su remuneración, a diferencia de otros Estados de la Unión Europea. FEFE considera que el pago de las guardias no solo reduciría el número de farmacias con viabilidad económica comprometida (VEC), sino que también potenciaría el empleo, mejoraría la situación social y laboral de quienes hacen guardia y permitiría la permanencia de servicios en las zonas más despobladas.
Entre los beneficios mencionados, la patronal farmacéutica destacó que la remuneración adecuada permitiría contratar a farmacéuticos adjuntos para la realización de guardias, reduciría la carga de trabajo y favorecería la conciliación familiar y laboral, potenciando la estabilidad y eficiencia de estos servicios esenciales.
Fuente: FEFE – Federación de Empresarios Farmacéuticos Españoles