
El Cruïlla, uno de los festivales más representativos de Barcelona, se ha consolidado a lo largo de los años como un evento adaptado a distintas audiencias, manteniendo su identidad vinculada a la ciudad. Su director, Jordi Herreruela, destaca que el festival refleja una comunidad definida por su localización, convirtiéndose en una suerte de fiesta mayor que celebra la esencia de Barcelona. Alejado de la urgencia del consumo masivo, Cruïlla busca ser emocionalmente sostenible, evitando las dificultades para la compra de entradas al apostar por un evento lleno, pero accesible. Este enfoque liga directamente el festival con la ciudad, haciendo que cada jornada se dirija a diferentes públicos, combinando música, comedia y arte para proporcionar una experiencia rica y diversa.
A lo largo de sus cuatro jornadas, Cruïlla ofrecerá un abanico de géneros y artistas. El miércoles estará dirigido al público joven con actuaciones de Halsey y Sen Senra, mientras que el jueves se enfocará en la nostalgia con bandas como Pixies y Garbage. El festival reserva para el viernes una mezcla de tradición y novedad, con talento como David Byrne y la colombiana Bomba Estéreo, además de estrenos de artistas como Alizzz. El plato fuerte llegará el sábado, mostrando la riqueza ecléctica del festival con veteranos como Jovanotti, Faithless, y Two Door Cinema Club, además de una destacada presencia local con nombres como Rigoberta Bandini. Con un presupuesto de alrededor de 10 millones de euros, Cruïlla se reafirma como un referente cultural que combina lo local con lo internacional en un entorno festivo y reflexivo.
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