

En un análisis reciente, Qustodio ha revelado los resultados de su estudio anual sobre el uso digital entre familias en países como España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Brasil. Con una muestra de 400,000 familias, el estudio explora cómo niños y adolescentes, de entre 4 y 18 años, interactúan con las pantallas fuera del entorno escolar, dedicando un promedio de 4 horas diarias, lo que perpetúa la tendencia de años anteriores.
El informe, titulado «Perdidos en el scroll: la crianza en la era de los algoritmos, las apps y la IA», ofrece un análisis detallado de las dinámicas digitales de los menores y sus padres, basado en 1,361 encuestas. Cinco categorías principales fueron evaluadas: plataformas de vídeo online, redes sociales, aplicaciones de videojuegos, aplicaciones educativas y aplicaciones de comunicación, con el fin de reflejar el uso real de las pantallas por parte de los jóvenes.
A nivel mundial, el consumo de contenido multimedia ha mostrado una ligera disminución en 2025, pero plataformas como YouTube se mantienen en la cima con 69 minutos de uso diario globalmente, y 43 minutos en España. Disney+ ha experimentado un crecimiento, mientras que Netflix y Amazon Prime vislumbran una caída en sus cifras de consumo.
Los vídeos cortos han aumentado en popularidad, generando preocupación sobre los posibles efectos negativos en la capacidad de atención de los jóvenes. Gloria R Ben, psicóloga especializada de Qustodio, enfatiza la necesidad de instaurar límites para asegurar un balance en el uso tecnológico.
En cuanto a las redes sociales, los adolescentes españoles dedican un promedio de 77 minutos diarios a estas plataformas, siendo TikTok líder con 115 minutos diarios. A pesar del incremento en el uso, subsiste la inquietud sobre su impacto en la autopercepción y la visión del mundo, lo que demanda del acompañamiento paterno un enfoque hacia la orientación crítica y consciente.
El estudio también señala una disminución en el tiempo dedicado a videojuegos, particularmente en dispositivos móviles y ordenadores, aunque Roblox sigue siendo la aplicación más popular. La supervisión parental, especialmente en interacciones online como chats, es vital para evitar situaciones de riesgo, destaca la psicóloga Ben.
Las aplicaciones educativas mantienen un uso promedio de 6 minutos diarios, mostrando un estancamiento, a pesar del incremento en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial. La supervisión sigue siendo crucial para que estas tecnologías complementen el aprendizaje sin reemplazar la creatividad y el pensamiento crítico.
En cuanto a aplicaciones de comunicación, su uso en España es menor comparado con el promedio global, con Snapchat como la favorita entre jóvenes. Sin embargo, la preocupación por la privacidad persiste, destacando la necesidad de educar a los jóvenes sobre seguridad digital y manejo de su presencia online.
El estudio concluye que la tecnología está reformulando la dinámica familiar, impulsando a más padres a implementar controles parentales y participar activamente en la educación digital de sus hijos. En un entorno digital evolucionante, fomentar el diálogo y la educación en la cultura del uso responsable es primordial.
