
Una explosión de luces y colores iluminó el cielo del parque de Pradolongo anoche, marcando el inicio del Año Nuevo chino con un espectáculo pirotécnico que congregó a miles de personas. Por undécimo año consecutivo, este evento transformó el cielo y el lago del parque en un impresionante lienzo donde se dibujaban figuras para dar la bienvenida al nuevo año, brindando un espectáculo visual que fusionaba tradición y modernidad.
Desde las 18:00 horas, la anticipación del espectáculo comenzó a contagiar a los asistentes, quienes disfrutaron de «La fiesta del caballo de fuego», una presentación en vivo de DJ Dr. Kielmannsegge. El DJ cautivó a la audiencia con una selección de temas de la escena musical asiática contemporánea, proporcionando una banda sonora única para tan especial ocasión.
El evento del sábado no se limitó a fuegos artificiales. Una amplia variedad de actividades culturales enriquecieron la jornada. En la Biblioteca Pública José Hierro, el cuentacuentos «El caballo de fuego» capturó la imaginación de los más jóvenes. Los amantes de la música tuvieron la oportunidad de disfrutar de un recital de ópera china, así como de una muestra de bailes tradicionales en la carpa instalada en la explanada de la Junta Municipal de Usera. Simultáneamente, el CEAC Maris Stella acogió el concierto especial de Año Nuevo chino de la Banda de Música de Vallecas.
La cultura china fue celebrada en todo su esplendor con el espectáculo de la compañía de danza Yingge de Cantón, que tuvo lugar en el parque de Pradolongo, donde también se realizaron talleres y exhibiciones de tiro con arco, clases de pimpón y pintacaras inspirado en el zodíaco chino. Figuras luminosas de budas añadieron un toque místico al evento, proporcionando a los asistentes una experiencia cultural enriquecedora.
Para aquellos que deseen más detalles sobre las celebraciones o la programación completa, pueden consultar la página web oficial en www.madridchino.com. La continuidad de estos eventos demuestra el creciente interés y apreciación de la cultura china en Madrid, y augura futuros encuentros culturales aún más vibrantes y diversificados.
