

En un contexto de tensiones comerciales y futuras alianzas militares, la relación entre España y Estados Unidos sigue siendo un tema de interés en el escenario internacional. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha declarado este jueves que deberá comunicarse con las autoridades españolas para instarles a incrementar su presupuesto militar, ya que, según sus palabras, España sería el único país de la OTAN que no ha asumido aún ese compromiso. La postura estadounidense refleja una política de mayor exigencia hacia sus aliados, en un momento en que las discusiones sobre contribuciones a la defensa europea toman protagonismo en la agenda de la Alianza Atlántica.
Mientras tanto, el panorama económico entre ambos países también atraviesa etapas de ajuste y desafíos. El déficit comercial de España con EE.UU. aumentó casi un 50% durante 2025, alcanzando los 12.810 millones de euros en los primeros once meses, según datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Esta cifra contrasta con los 8.586 millones del mismo periodo en 2024 y representa un desequilibrio creciente en la balanza comercial española.
Las exportaciones españolas a Estados Unidos en ese período totalizaron 15.296 millones de euros, lo que supone una disminución del 7,9% respecto al año anterior. Sin embargo, las importaciones desde EE.UU. subieron un 7,8%, alcanzando los 28.115 millones de euros. Entre los productos, destaca la caída en ventas de productos químicos y farmacéuticos, aunque algunas mercancías lograron mantener o incluso mejorar sus niveles de exportación. En este contexto, los gases naturales y petróleo constituyen uno de los mayor volumen de importaciones, con un notable aumento en el valor de las compras de gas, que se duplicó y se situó en 4.046 millones de euros en el acumulado hasta noviembre de 2025.
Un sector clave en la relación bilateral ha sido el del aceite de oliva, que experimentó un aumento en volumen de exportación hasta 133.867 toneladas, pero cuyo valor total cayó a 679 millones de euros, debido a una significativa reducción de precios del 31,6%. Este descenso en el precio del producto emblemático español refleja las dinámicas de mercado y las fluctuaciones en la demanda internacional.
Desde una perspectiva experta, Federico Steinberg, investigador principal en Economía y Comercio Internacional del Real Instituto Elcano, comenta que el comercio entre ambos países es relativamente reducido en comparación con otras relaciones europeas. Además, señala que los principales consumidores estadounidenses de productos españoles con alto poder adquisitivo, como quesos, vinos y aceite de oliva, han logrado proteger ciertos productos de las medidas arancelarias aplicadas por EE.UU., en gran parte debido a acuerdos y preferencias específicas.
Por otro lado, algunos sectores han visto disminuir sus exportaciones, como los aceites minerales y petróleo, con una caída significativa en las ventas de 1.004 millones en 2024 a 584,6 millones en 2025. También descendieron las ventas de partes de vehículos y vino, pero algunos rubros lograron incrementos, como los transformadores eléctricos y medicamentos, que experimentaron crecimientos en sus exportaciones.
El escenario comercial se ha endurecido desde agosto de 2025, cuando EE.UU. impuso un arancel del 15% sobre productos provenientes de la Unión Europea, generando un ambiente de mayor incertidumbre para las empresas. Steinberg advierte que esta situación, junto con la agresividad en la imposición de aranceles y medidas proteccionistas, contribuye a una crisis de confianza en las relaciones transatlánticas. La Unión Europea, en respuesta, ha comenzado a explorar mercados alternativos, como los acuerdos con Mercosur y la India, con la finalidad de diversificar sus relaciones comerciales ante la percepción de una política exterior estadounidense cada vez más impredecible y competitiva.
El panorama internacional se presenta, entonces, con claros signos de cambio. La demanda de una mayor inversión en defensa, la tensión comercial y la búsqueda de nuevos mercados convergen en una fase de ajustes tanto en la esfera militar como en la económica, con España en medio de estos movimientos que marcarán el rumbo de su política exterior y comercio exterior en los próximos años.
