
Las exportaciones españolas a Estados Unidos cerraron 2025 con una caída del 8% y una pérdida de 1.800 millones de euros respecto al año anterior, según el informe número 28 de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). El descenso, que ha llevado las ventas de 18.519 a 16.716 millones, llega tras el primer año completo bajo la política arancelaria de la segunda Administración Trump y golpea con especial dureza al aceite de oliva.
El nuevo escenario arrancó tras el pacto comercial firmado entre Washington y Bruselas en el verano de 2025. Poco después, Estados Unidos acusó a la Unión Europea de incumplir los compromisos y subió los aranceles a los automóviles y camiones procedentes del bloque. La respuesta europea fue dura y calificó la maniobra de muestra de la poca fiabilidad estadounidense con sus socios más cercanos, una tensión que se ha leído también en clave geopolítica más amplia, como en el reciente desplante a España en la cumbre del G20.
El arancel medio efectivo aplicado por EE.UU. ronda ahora el 12%, una cifra que la propia Fedea sitúa en niveles parecidos a los anteriores a la Segunda Guerra Mundial. La incertidumbre sobre los giros del presidente estadounidense ha complicado la planificación de las empresas exportadoras europeas, que han visto cómo su competitividad se erosionaba en uno de sus mercados clave.
El golpe no ha sido homogéneo. Algunos productos han logrado mantener el tipo o incluso crecer, mientras otros se han desplomado. La maquinaria y los aparatos mecánicos, principal capítulo exportador en volumen, subieron un 6% hasta los 2.661 millones de euros. Los aparatos y materiales eléctricos avanzaron un 17,5% (1.766 millones) y los productos farmacéuticos un 15,5% (1.265 millones).
La cara opuesta la encarna el aceite de oliva. El capítulo de grasas vegetales y animales, donde se concentra el aceite, cayó un 22,1% y pasó de 1.247 millones en 2024 a 971 millones en 2025, lo que supone 276 millones menos en un solo ejercicio. Los combustibles retrocedieron un 37% y otros productos químicos se hundieron un 64,7%, una caída que arrastra a buena parte de la cadena exportadora.
Mientras las exportaciones bajaban, las compras españolas a EE.UU. seguían creciendo. Las importaciones pasaron de 24.356 millones en 2024 a 25.720 millones en 2025. El resultado es un saldo negativo de 9.004 millones de euros, frente a los 5.837 millones del año anterior. El déficit ha aumentado más de un 54%, el peor dato registrado por España entre los principales socios comerciales de Estados Unidos, y refleja un encarecimiento generalizado de las importaciones que ha terminado por dificultar el comercio bilateral.
Para amortiguar el golpe, el Gobierno ha activado un paquete de medidas dirigido a las empresas más expuestas. Destaca una línea de avales por 5.000 millones de euros para las compañías afectadas por las nuevas tarifas, una ampliación de 6.000 millones en la cobertura máxima anual de la aseguradora pública de crédito a la exportación CESCE y un aumento del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM), que pasa de 500 a 700 millones anuales. El objetivo declarado es dar liquidez y abrir vías para diversificar mercados, una preocupación que también atraviesa a otros socios europeos castigados por los movimientos de la Casa Blanca con sus aliados tradicionales.
Los expertos consultados por Fedea recuerdan que aún es pronto para medir el alcance pleno de la situación. Buena parte del recorrido dependerá de las próximas decisiones políticas de Washington, del comportamiento del mercado internacional y de la capacidad de adaptación de las empresas españolas. La fotografía de 2025, con todo, deja claro que una política comercial unilateral añade volatilidad al comercio global, un patrón que ya se vivió en otras épocas de la historia reciente y que vuelve a marcar el calendario de las exportadoras.
Las ventas de productos españoles a Estados Unidos se redujeron un 8% en 2025, lo que equivale a 1.800 millones de euros menos que en 2024. Pasaron de 18.519 millones a 16.716 millones, según el informe de Fedea.
El capítulo de grasas vegetales y animales, donde se concentra el aceite de oliva, cayó un 22,1% y perdió 276 millones de euros: pasó de 1.247 a 971 millones. Es uno de los sectores más golpeados por los aranceles de Trump.
La maquinaria y los aparatos mecánicos crecieron un 6% (2.661 millones), los aparatos eléctricos un 17,5% (1.766 millones) y los productos farmacéuticos un 15,5% (1.265 millones). Son los tres capítulos exportadores que aguantaron el envite arancelario.
El Ejecutivo ha lanzado una línea de avales de 5.000 millones de euros, ha ampliado en 6.000 millones la cobertura anual de CESCE y ha elevado el FIEM de 500 a 700 millones anuales para apoyar la diversificación de mercados de las exportadoras afectadas.
El saldo comercial negativo con Estados Unidos alcanzó los 9.004 millones de euros en 2025, frente a los 5.837 millones de 2024. El déficit creció más de un 54% en un solo año, el peor dato entre los grandes socios de EE.UU.
