

En un esfuerzo conjunto por mejorar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, el Ayuntamiento de Madrid, en colaboración con la Empresa Municipal de Transportes (EMT), ha finalizado la instalación de desfibriladores en toda la flota de autobuses de la capital. Este proyecto, que comenzó en julio de este año, se ha completado con éxito este mes de octubre, garantizando que todos los vehículos de EMT Madrid estén ahora equipados con dispositivos de diagnóstico y tratamiento para episodios cardíacos.
Los nuevos desfibriladores no solo están destinados a los pasajeros a bordo, sino que también pueden ser utilizados para asistir a cualquier viandante en necesidad, en un esfuerzo por convertir a Madrid en una urbe con condiciones óptimas para la salud y la longevidad. Esta medida no solo reafirma el compromiso del consistorio con la protección de la salud de sus ciudadanos, sino que también pone a Madrid a la vanguardia del uso de la tecnología en el ámbito de la seguridad pública, gracias al desarrollo de una empresa española.
La totalidad de la flota de EMT Madrid ahora lleva la marca ‘Autobús cardioprotegido’, un distintivo que alerta a los usuarios sobre la presencia de un desfibrilador externo automatizado (DEA) a bordo. Estos dispositivos, del modelo Reanibex 100 y de fabricación nacional, están diseñados para ser utilizados tanto en adultos como en niños. Equipados con geolocalización y funciones avanzadas para asistir la reanimación cardiopulmonar (RCP), ofrecen retroalimentación en tiempo real sobre la frecuencia de las compresiones y se presentan como una herramienta compacta y ligera, perfecta para el entorno de un autobús.
Una característica sobresaliente de esta iniciativa es la capacidad de los desfibriladores para mantenerse conectados las 24 horas del día, permitiendo la monitorización remota de su estado. Esta conectividad se traduce en una mayor capacidad de respuesta ante cualquier emergencia, asegurando que siempre estén operativos cuando se les necesite.
En caso de producirse una emergencia cardíaca, el proceso de actuación es prácticamente automático: al retirar el dispositivo de su soporte, se activa una llamada al servicio 112 y se envía una alerta con la ubicación del aparato. A partir de ese momento, el desfibrilador guía al usuario con instrucciones auditivas detalladas, que explican cada paso para maximizar las posibilidades de supervivencia del afectado, desde la colocación de los parches hasta la aplicación de descargas, si resultan necesarias.
Este proyecto se enmarca en el compromiso continuo de EMT Madrid con la cardioprotección, un área en la que ya tuvieron antecedentes en 2021, cuando se instalaron desfibriladores en 176 autobuses gracias a la iniciativa Cardiomad. Dicho proyecto, en colaboración con SAMUR-Protección Civil, la Policía Municipal y el Foro por Madrid, buscó distribuir estos salvavidas en 11 líneas estratégicas del servicio de autobuses de la ciudad.
Gracias a esta reciente implementación, Madrid da un paso significativo hacia el futuro de la seguridad pública y demuestra su inquebrantable compromiso con la salud y el bienestar de sus ciudadanos, consolidándose como una ciudad pionera en la creación de entornos cardioprotegidos.
