Elon Musk, el empresario más rico del mundo y conocido por su audaz enfoque hacia la innovación tecnológica, ha confirmado una nueva fase en la reorganización de su vasto imperio al anunciar la fusión de SpaceX y xAI, su startup de inteligencia artificial. Aunque no se han revelado los términos financieros de esta operación, el movimiento se produce antes de la muy esperada salida a bolsa de SpaceX, prevista para junio, que apunta a ser la mayor de la historia con una posible captación de 50.000 millones de dólares. Musk ha señalado que la fusión busca crear un motor de innovación integrado verticalmente, combinando avances en inteligencia artificial, cohetes, internet espacial y comunicaciones directas a dispositivos móviles. Además, X, la plataforma antes conocida como Twitter, también se ha integrado en xAI desde 2025, reforzando la visión del magnate de una plataforma mundial de información en tiempo real y libertad de expresión.
En su ambiciosa estrategia, Musk ha delineado un plan para instalar centros de datos en el espacio, argumentando que la creciente demanda de electricidad para la inteligencia artificial no puede sostenerse únicamente con instalaciones terrestres debido a sus altos requerimientos energéticos y de refrigeración. El empresario sostiene que la única forma lógica de escalar es aprovechando la energía solar constante en el espacio, lo que reducirá costos operativos y de mantenimiento al tiempo que permitirá transformadoras capacidades de computación. Musk prevé el lanzamiento de un millón de satélites como centros de datos orbitales, lo que podría llevar a la civilización humana a un nivel Kardashev II, capaz de aprovechar al máximo la energía solar. Este plan no solo promete respaldar aplicaciones basadas en inteligencia artificial para miles de millones de personas, sino que también asegura un futuro multiplanetario para la humanidad, subrayando el carácter visionario y expansivo de los proyectos del magnate.
Leer noticia completa en El Pais.
