El icónico festival Viña Rock, celebrado en Villarobledo desde 1996, experimenta un cambio significativo tras la salida de Superstruct Entertainment de su gestión. La organización del evento regresa a manos de Juan Carlos Gutiérrez, uno de los promotores originales, con el propósito de recuperar la identidad genuina del festival y superar las recientes crisis. Esta transición llega en medio de una fuerte presión pública, especialmente del Ayuntamiento, liderado por el alcalde Simón Valentín Bueno Vargas, marcando un esfuerzo por restaurar la confianza del público tras controversias anteriores, incluyendo cancelaciones de artistas y descontento generalizado.
El festival enfrentó una crisis reputacional significativa tras un reportaje que reveló conexiones entre Superstruct y el fondo israelí KKR, involucrado en los territorios ocupados de Palestina. Esta vinculación provocó rechazo en un público habitual del rock, hip hop y metal, géneros que históricamente expresan mensajes políticos críticos. La situación llevó a que un cuarto de los artistas contratados, incluyendo a iconos como Soziedad Alkohólika y Fermín Muguruza, cancelaran su participación. No obstante, Viña Rock seguirá celebrándose a finales de abril y principios de mayo, con un renovado cartel por anunciar, mientras la nueva administración busca resucitar la esencia original del festival y su papel cultural en la comunidad.
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