

Una reciente investigación llevada a cabo por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) sacó a la luz datos alarmantes sobre la situación laboral en España: más de 7,6 millones de trabajadores, es decir, un 37% de los empleados del país, percibieron en 2024 ingresos por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), cifrado en 15.875 euros anuales. Este informe, presentado en el contexto del Día Internacional del Trabajo, evidencia la persistencia de la precariedad en el mercado laboral español y subraya una desigualdad salarial que apenas ha menguado en un 3,8% desde 2003.
El estudio de Gestha denuncia la existencia de una «España de dos velocidades». Por un lado, una base laboral caracterizada por condiciones precarias y una marcada feminización; por otro, las «élites retributivas» que han visto cómo sus ingresos se incrementaron significativamente. Los salarios del 1% más adinerado de los ejecutivos aumentaron un 72% en los últimos veinte años, mientras que para el 0,01% superior, los sueldos se dispararon un asombroso 291,5%. Este grupo élite, conformado por 1.666 individuos, declaró en promedio unos ingresos de 2,02 millones de euros en 2023.
Las cifras revelan que la Comunidad de Madrid lidera este lucrativo ranking con un salario medio en la élite de 4.112.852 euros, seguida de Cataluña con 2,6 millones, albergando casi el 40% de estos adinerados declarantes. A pesar de estos suculentos ingresos, Madrid se presenta como la región con mayor desigualdad, registrando un índice S80/S20 de 8,18, sugiriendo que el 20% de la población con mayores ingresos gana más de ocho veces que el 20% con menores ingresos. Esta comunidad autónoma destaca al ser la única donde el índice de Gini, que mide la desigualdad, ha aumentado un 0,5% recientemente, en tanto que Aragón y Cantabria han logrado reducir significativamente esta brecha.
Dentro de estas disparidades, las mujeres llevan la peor parte. Ocupan el 55% de los puestos con sueldos bajos y un 42,9% percibe menos del SMI, cifra preocupante sobre todo en la provincia de Huelva, donde un 66,3% de las trabajadoras se encuentra bajo este umbral retributivo.
El secretario general de Gestha, José María Mollinedo, apunta que aunque se ha observado una «mejoría moderada» a nivel nacional, la brecha de desigualdad se agranda en Madrid, mientras los ingresos de las élites crecen significativamente más rápido que los del resto de la población. Este contexto subraya la necesidad de abordar de manera contundente y eficaz la desigualdad y la precariedad, factores persistentes en el escenario económico y social español.
Fuente: Gestha
