
El Estadio Azteca, uno de los recintos más emblemáticos del fútbol mundial, reabrió sus puertas tras un proceso de remodelación que comenzó en junio de 2024 y enfrentó múltiples retrasos. La reinauguración, marcada por un México-Portugal sin precedentes en territorio mexicano, se llevó a cabo en un contexto de caos vial y falta de estacionamiento, que obligó a los aficionados a utilizar el transporte público o caminar largas distancias para llegar al lugar. A pesar de las adversidades, el evento encapsuló la efervescencia del fútbol mexicano, con un recinto vibrante adornado con miles de luces LED y melodías que hicieron latir el corazón de la Ciudad de México.
Sin embargo, la fiesta también enfrentó momentos de tensión: un aficionado falleció tras intentar saltar de un segundo nivel en estado de ebriedad. Además, aunque el glamur del evento se mantuvo con la presencia de la Guardia Nacional y el ambiente festivo en el interior del estadio, la controversia persiste sobre su renombramiento a «Estadio Ciudad de México» durante el Mundial, tras una negociación con la FIFA que prohibió nombres comerciales. La partida se sintió cara para muchos, con los elevados costos de las entradas y las consumiciones. Aún así, la conexión entre la afición mexicana y su selección, que había sufrido fracturas tras el fracaso del equipo bajo la dirección de Tata Martino, se renovó en un espectáculo que prometía dejar huellas en la memoria de los asistentes, aunque la ausencia de la estrella Cristiano Ronaldo, debido a una lesión, dejó un vacío en los corazones de algunos aficionados.
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