
El Real Madrid vive uno de sus momentos más críticos en la temporada tras ser derrotado 0-2 por el Celta en un Santiago Bernabéu que volvió a recibir a su equipo después de 36 días de ausencia. El equipo dirigido por Xabi Alonso, que comenzó liderando LaLiga con una diferencia de cinco puntos, ahora se encuentra cuatro puntos por detrás del líder, el Barcelona. En el partido contra el Celta, el Madrid mostró carencias significativas de fútbol e intensidad, lo que lo dejó al borde del abismo antes del crucial enfrentamiento contra el Manchester City. Las expulsiones de Fran García, Álvaro Carreras y Endrick reflejaron un equipo visiblemente desquiciado, incapaz de encontrar su juego incluso con once jugadores en el campo.
A pesar de contar con estrellas como Vinícius Júnior, Kylian Mbappé y Jude Bellingham, el Real Madrid no logró imponerse a un Celta que mostró un desempeño sólido y estratégico. La crisis se evidenció con lesiones cruciales, incluido el percance de Éder Militão, y un esquema defensivo debilitado por la ausencia de pilares fundamentales. Los gallegos, liderados por un inspirador Williot Swedberg, aprovecharon estas debilidades con un gol en cada tiempo, asegurando su victoria en el Bernabéu. Mientras los seguidores blancos expresaban su frustración desde las gradas, los jugadores del conjunto merengue no lograron responder con claridad ante la presión, aumentando las dudas sobre su capacidad de respuesta en los importantes duelos que se avecinan.
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