

La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo hacia el fortalecimiento del vínculo entre la educación y el mundo empresarial con la firma de un protocolo de actuación que permitirá a los estudiantes de Formación Profesional realizar prácticas en empresas familiares. Este acuerdo, sellado entre el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, y la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM), tiene como objetivo principal facilitar la inserción laboral de los jóvenes en un entorno real y dinámico.
Este nuevo marco de colaboración permitirá a los alumnos no solo adquirir experiencia práctica en empresas gestionadas por familias, sino también participar activamente en proyectos educativos vinculados a este sector. La iniciativa busca fomentar un aprendizaje integral en el que los jóvenes puedan trasladar los conocimientos teóricos a situaciones cotidianas del ámbito laboral, promoviendo así una formación más completa y ajustada a las necesidades del mercado.
Para Emilio Viciana, este protocolo es una oportunidad única para que los estudiantes accedan a un entorno laboral que combina tradición e innovación, características propias de las empresas familiares. “La alianza con ADEFAM nos permitirá ofrecer a nuestros alumnos la posibilidad de integrarse en equipos de trabajo experimentados, donde podrán desarrollar sus habilidades y adquirir competencias que serán clave para su futuro profesional”, señaló el consejero durante el acto de firma.
Por su parte, la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid se ha mostrado entusiasmada con la iniciativa, destacando la importancia de acercar el ámbito educativo a la realidad empresarial. Desde ADEFAM se ha subrayado que las empresas familiares representan un pilar fundamental en la economía regional, y que su implicación en la formación de nuevos talentos es crucial para mantener su competitividad y adaptabilidad.
Este acuerdo se enmarca dentro de una estrategia más amplia de la Comunidad de Madrid para potenciar la Formación Profesional y aumentar la empleabilidad de los jóvenes. Con la puesta en marcha de estas prácticas, se espera no solo mejorar la cualificación de los alumnos, sino también fortalecer el tejido empresarial de la región al dotar a las compañías de profesionales más preparados y conocedores del entorno en el que operan.
El protocolo de actuación firmado hoy incorporará una serie de medidas que serán implementadas gradualmente, asegurando que tanto alumnos como empresas obtengan el máximo beneficio de esta colaboración estratégica. Con el tiempo, se espera que esta iniciativa se traduzca en un modelo replicable que pueda ser adoptado por otras comunidades en España, impulsando la Formación Profesional como una vía efectiva para el desarrollo económico y social.
