

Un ensayo clínico con 410 supervivientes de cáncer ha mostrado que la práctica regular de yoga reduce de forma mensurable la fatiga, la ansiedad y el insomnio, según resultados presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), celebrada en Chicago. La investigación es, según sus autores, el estudio de mayor escala realizado hasta ahora sobre el impacto del yoga en pacientes oncológicos.
La mayoría de los participantes tenían antecedentes de cáncer de mama. La edad media era de 54 años y ninguno había practicado yoga en los tres meses previos al inicio del estudio. Los investigadores dividieron el grupo en dos: 204 personas continuaron con el tratamiento médico habitual, y 206 participaron en el programa Yoga for Cancer Survivors (YOCAS).
El programa YOCAS consiste en dos sesiones semanales de 75 minutos con instructores especializados en técnicas suaves, y al menos 30 minutos adicionales de práctica en casa. La rutina combina posturas estáticas de hatha yoga y yoga restaurativo, ejercicios de respiración y técnicas de atención plena.
Los datos recogidos tras varias semanas de programa muestran que el grupo de yoga obtuvo mejoras moderadas o grandes en el estado de ánimo, y reducciones de intensidad pequeña a mediana en la ansiedad y la fatiga, en comparación con el grupo de control. No hubo medicación adicional.
Yuri Choi, de la Universidad de Rochester y autora principal del estudio, señaló que «no existe un tratamiento conductual de referencia que aborde de forma integral los trastornos emocionales y físicos en supervivientes de cáncer», y apuntó que el yoga puede cubrir ese hueco como opción no farmacológica.
Los avances en oncología han aumentado las tasas de supervivencia, pero muchos pacientes arrastran secuelas: insomnio crónico, ansiedad persistente y fatiga que no responde bien a los tratamientos convencionales. El estudio plantea incorporar prácticas como el yoga en los protocolos de seguimiento oncológico. Los investigadores previstas ampliar el seguimiento para comprobar cuánto duran los beneficios y si los resultados se replican en otros tipos de cáncer.
En Madrid, la apuesta por la investigación en salud también avanza. La Comunidad de Madrid ha aumentado un 4,3% la financiación de las ayudas César Nombela para atraer investigadores internacionales. Además, junio es el mes habilitado para que los beneficiarios del mutualismo administrativo cambien de entidad sanitaria, con impacto directo en el acceso a servicios médicos especializados.
YOCAS (Yoga for Cancer Survivors) es un programa de yoga diseñado para supervivientes de cáncer, que combina posturas suaves de hatha y yoga restaurativo, ejercicios de respiración y técnicas de atención plena, en sesiones de 75 minutos dos veces por semana.
Los participantes del programa YOCAS mostraron mejoras de intensidad moderada a grande en el estado de ánimo, y reducciones pequeñas a medianas en la ansiedad y la fatiga, frente al grupo que solo recibió atención médica estándar.
No. El programa YOCAS se aplicó como complemento al tratamiento médico habitual, no como sustituto. Su objetivo es mejorar la calidad de vida y reducir síntomas secundarios que la medicación no siempre controla bien.
El estudio se realizó principalmente con supervivientes de cáncer de mama. Los investigadores tienen previsto ampliar el seguimiento y estudiar si los resultados se replican en otros tipos de cáncer.
