

El Parlamento Europeo ha dado un paso importante en la posible ratificación de un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, tras meses de estancamiento en las negociaciones. Este jueves, la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento aprobó por mayoría el texto del pacto, que contempla un tope del 15% en los aranceles estadounidenses sobre productos europeos, sin que ello implique represalias comerciales para las importaciones de EE.UU. en Europa.
Con 29 votos a favor, 9 en contra y una abstención, la aprobación inicial abre la puerta para que en la próxima semana el pleno de la Eurocámara vote definitivamente sobre el acuerdo. Sin embargo, la discusión no está exenta de controversias, dado que en un principio algunos sectores europeos se mostraron reacios por considerar que el acuerdo favorecía excesivamente a Washington. El proceso legislativo incluirá, además, negociaciones interinstitucionales que definirán la adopción final del pacto.
Para mitigar los temores sobre posibles incumplimientos del compromiso por parte de Estados Unidos, los eurodiputados introdujeron en el acuerdo una cláusula que permite a la Unión Europea reactivar medidas de respuesta en un plazo de 18 meses si el acuerdo no es renovado. La Comisión Europea, por su parte, solicitó la incorporación de una salvaguarda adicional, condicionando la vigencia de las rebajas arancelarias a que Estados Unidos no incurran en nuevas amenazas, como ocurrió durante la crisis por Groenlandia.
Bern Lange, presidente de la Comisión y uno de los principales impulsores del texto, expresó que “la postura de la Unión Europea es clara y firme”, y que no adoptarán decisiones definitivas sin tener toda la claridad necesaria. Además, aseguró que “el Parlamento Europeo mantendrá el control y tendrá la última palabra” en la aprobación definitiva, garantizando así que el acuerdo sea sometido a una evaluación rigurosa.
El acuerdo, negociado en verano pasado por Ursula von der Leyen y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluye además un componente de inversión y comercio energético. La Unión Europea se comprometió a importar energía estadounidense por valor de 750.000 millones de dólares, junto con inversiones estadounidenses por otros 600.000 millones en distintos sectores del viejo continente.
Aunque el pacto contempla una reducción a la mitad de los aranceles inicialmente propuestos por Trump, que alcanzaban el 30% en algunos productos, en el caso del acero europeo exportado a EE.UU. el gravamen se mantiene alto, con un 50%. Esto refleja las concesiones que ambos lados acordaron en unas negociaciones marcadas por la busca de equilibrio y compromiso, ante un escenario en el que la relación comercial y política entre ambas potencias sigue en punto de tensión.
El proceso continúa en camino, pero aún quedan decisiones cruciales por tomar en los próximos días. La ratificación en el Parlamento Europeo dependerá, en definitiva, de las negociaciones interinstitucionales y de la revisión final que realice la Eurocámara, en un contexto donde la unión entre Estados Unidos y Europa busca fortalecer vínculos económicos en medio de un panorama global cada vez más complejo.
