
La exposición «Recuperado del enemigo» del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) invita a reflexionar sobre la historia del arte durante la Guerra Civil Española y el papel del franquismo en la gestión de las obras de arte. Esta exhibición destaca 135 piezas que fueron depositadas en el MNAC por el Servicio de Defensa del Patrimonio Nacional (SDPAN), un organismo franquista que presuntamente recuperó estas obras para devolverlas a la sociedad española. Sin embargo, la narrativa que subyace en la exposición es la de los vencidos: se recuerda cómo la Generalitat republicana dispersó las obras para protegerlas de los bombardeos y otros peligros del conflicto, desmintiendo la afirmación de que el franquismo las salvaguardara. Este relato se enriquece con material audiovisual inédito que muestra los esfuerzos por proteger el arte durante la guerra, un testimonio crudo de un periodo turbulento.
La exposición, curada por Gemma Domènech i Casadevall y Eduard Caballé i Colom, es parte de un proyecto de investigación del Institut de Recerca en Patrimonio Cultural que examina el impacto de la Guerra Civil en el patrimonio de los museos catalanes, con miras a concluir en 2026. Más allá de exhibir estas piezas, la muestra presenta el reverso de las obras, revelando las etiquetas y registros del SDPAN, lo que permite seguir su trazabilidad. Esta iniciativa busca no solo aclarar aspectos históricos oscuros, sino también facilitar que posibles propietarios actuales puedan reclamar sus piezas. Ejemplos notables incluyen una cabeza de Cristo de Jaume Cascalls y varias pinturas de estilo picassiano, piezas que podrían ayudar a tejer una narrativa más completa sobre el destino de estos bienes culturales durante y después del conflicto. Con esta iniciativa, el MNAC pretende promover una mayor transparencia y reparación histórica, ofreciendo una oportunidad única para que el público se conecte nuevamente con su patrimonio cultural.
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