La estructura del tiempo que conocemos hoy, con 60 minutos en una hora y 60 segundos en un minuto, tiene sus raíces en prácticas antiguas en lugar de ser meramente una convención moderna. Laura Gómez, profesora de Matemáticas, ha explicado que este peculiar sistema de medición se debe a los babilonios y su sistema sexagesimal. En un fascinante análisis viral en TikTok, Gómez revela que la técnica de conteo de los babilonios se basaba en las falanges de los dedos, donde cada dedo (menos el pulgar) tiene tres huesos, permitiendo sumar hasta 12 con cuatro dedos. Este método, que podía ser marcado al levantar un dedo de la otra mano, culmina en la cifra de 60 al multiplicar esos 12 por los cinco dedos de la mano.
Esta forma de contar no solo facilitó la vida en una época con pocas herramientas de medición, sino que el número 60, al tener muchos divisores, facilitó además los cálculos matemáticos. Esta herencia numérica se extiende incluso a la geometría, influyendo en la división de un círculo en 360 grados. Gómez sugiere que si los seres humanos hubiesen tenido más de dos manos, el sistema numérico que usamos en la actualidad podría ser significativamente distinto, lo que subraya la profunda conexión entre las prácticas antiguas y el desarrollo de conceptos contemporáneos del tiempo y la matemática.
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