Durante la declaración como testigo ante la jueza de Catarroja, el jefe de los escoltas del expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, reveló que la decisión de prescindir de su servicio no fue un hecho aislado, ya que había ocurrido en ocasiones anteriores. El subinspector de la Policía Nacional, encargado de la seguridad del entonces president, explicó que recibió la notificación sobre la cancelación de su servicio alrededor de las 14:50 horas del 29 de octubre de 2024, justo antes de que Mazón se dirigiera a un almuerzo con la periodista Maribel Vilaplana. Esta llamada no dejó constancia escrita, lo que ha generado interrogantes sobre la formalidad del procedimiento.
El jefe del servicio de seguridad había estado en el Palau de la Generalitat durante la mañana y se retiró a su hogar cerca de las 14:00 horas, sin escuchar ninguna conversación sobre la emergencia provocada por la dana en esa jornada. Pese a las lluvias intensas en su zona, siguió en contacto con los escoltas antes de que su vivienda comenzara a inundarse, lo que lo obligó a informar a su superiora sobre su situación. Según su testimonio, el 29 de octubre había transcurrido como un día normal, y no se adoptaron medidas extraordinarias ante lo que él consideraba una falta de riesgo para la seguridad del presidente.
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