

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) continúa ampliando su alcance en España, aunque con cambios en la cuantía promedio que recibe cada beneficiario. Según las últimas estadísticas publicadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en junio de 2026 el programa beneficiaba a 2.627.344 personas distribuidas en 860.458 hogares, lo que representa un incremento del 16,8% respecto a junio del año anterior, cuando había 736.867 prestaciones activas.
A pesar de este aumento en la cobertura, la ayuda media por beneficiario ha registrado una ligera disminución. En junio pasado, el monto promedio mensual por persona beneficiaria fue de 166,04 euros, frente a los 170,77 euros de un año antes. La diferencia equivale a menos de 5 euros por beneficiario, lo que refleja cómo el crecimiento en el número de beneficiarios no se ha traducido en un aumento proporcional en la cuantía total concedida. La disminución en la cuantía media también se observa al considerar el importe por hogar, que pasó de 522,24 euros en junio de 2025 a 506,99 euros en el mismo mes de 2026, una reducción del 2,9%.
El descenso en la cuantía media no indica necesariamente una rebaja en las prestaciones, sino que responde a una mayor dispersión en la forma en que se distribuyen los fondos, de acuerdo con criterios relacionados con la renta, patrimonio y composición del hogar. La mayoría de los beneficiarios no perciben menos dinero en términos absolutos, sino que la ayuda se ajusta a las condiciones particulares de cada unidad familiar.
Por otra parte, la cantidad total destinada al programa ha registrado un aumento del 8,35%, pasando de 429,8 millones de euros en junio de 2025 a 465,7 millones en junio del año en curso. Este incremento en el presupuesto refuerza la intención del Gobierno de ampliar la protección social, aunque el mayor número de beneficiarios también implica repartir un fondo que no crece en la misma proporción que la demanda.
El perfil de los titulares del IMV revela una fuerte presencia femenina, ya que el 68% de los mismos son mujeres, cifra que se mantiene en el conjunto de beneficiarios, donde ellas representan el 53,4%. La cobertura alcanza especialmente a hogares con menores, que constituyen cerca del 70% del total de beneficiarios con menores a cargo, sumando más de un millón de niños y adolescentes protegidos por la ayuda. Además, casi 600.000 hogares reciben el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), destinado a complementar los ingresos en familias con menores y cuyo monto varía según la edad de los niños.
El IMV también desempeña un papel vital en hogares monoparentales, ya que más de 144.000 de estos beneficiarios reciben la prestación; en particular, aquellas unidades donde una sola persona mantiene los ingresos y los cuidados. Sin embargo, no todos los beneficiarios tienen menores, ya que en junio había también 269.022 hogares sin menores, demostrando que la ayuda llega a diferentes perfiles de vulnerabilidad.
Este programa se perfila como una herramienta clave para la protección social en un contexto de creciente precariedad económica. Desde que fue implementado, ha llegado a más de 1,2 millones de hogares y ha beneficiado a más de 3,7 millones de personas, consolidando su papel como red de apoyo para quienes enfrentan mayores dificultades para acceder a recursos básicos. La persistencia en aumentar la cobertura, aún con ajustes en las cuantías, refleja la intención del Estado de reducir las desigualdades y atender las necesidades de los sectores más vulnerables de la población española.
