

El primer año del proyecto europeo READI, financiado por la Innovative Health Initiative Joint Undertaking (IHI JU) en el marco del programa Horizonte Europa, ha culminado con significativos avances que buscan mejorar la inclusividad y representatividad de poblaciones infrarrepresentadas en la investigación clínica en Europa. Desde su inicio, READI se ha propuesto incorporar la diversidad en la investigación, no solo como una cuestión de equidad, sino como un pilar fundamental para enriquecer la calidad de la evidencia científica, la práctica clínica y las políticas públicas de salud, según explicó el representante del proyecto Matute.
Durante este periodo inicial, READI ha desarrollado una innovadora plataforma digital centrada en el paciente, diseñada para facilitar el acceso a la información sobre estudios clínicos y promover una participación más inclusiva. Además, se ha llevado a cabo un exhaustivo mapeo de las capacidades de los centros de investigación clínica en Europa, y se ha establecido una definición compartida de «comunidad», sentando las bases para futuras redes colaborativas en el ámbito de la investigación.
En cuanto a sus hitos científicos, el consorcio ha logrado la publicación de su primer artículo en el prestigioso European Journal of Clinical Investigation. También se ha realizado un análisis de datos reales y una revisión exhaustiva de la literatura científica, acciones que contribuyen a una mejor comprensión y caracterización de las poblaciones infrarrepresentadas.
El proyecto READI se desarrolla dentro de un marco ético y regulador común, respaldado por un Comité Asesor Ético y un Comité Asesor Científico, ambos conformados por expertos internacionales de alto calibre. Asimismo, se ha constituido un Comité de Desarrollo de Prioridades encargado de seleccionar estudios para validar las herramientas y metodologías propuestas por READI.
Mirando hacia el 2026, el proyecto continuará con el pilotaje de su plataforma digital, la definición de descriptores para poblaciones infrarrepresentadas, el desarrollo de metodologías para crear diseños de estudios más inclusivos, así como la construcción de redes comunitarias. Además, se prevé la implementación de programas de formación dirigidos a pacientes, centros clínicos y otros participantes en la investigación, asegurando que todas las voces sean escuchadas y representadas en la ciencia médica del futuro.
