

El Fondo Soberano España Crece se prepara para lanzar su primer producto financiero en septiembre, una iniciativa que busca catalizar la inversión en el mercado de la vivienda asequible. La cifra inicial asignada para este instrumento asciende a 12.250 millones de euros, destinados principalmente a facilitar la construcción y gestión de viviendas en alquiler, con la posibilidad de adquirir propiedades en ciertos casos. Se espera que, en conjunto, el programa complete un volumen de inversión cercano a los 23.000 millones de euros, incluyendo la participación del sector privado.
A diferencia de las ayudas directas a los ciudadanos, esta iniciativa está dirigida a promotores y inversores institucionales. La finalidad es reducir costes de construcción mediante subvenciones parciales —incluyendo un tramo no reembolsable del 30% del valor del proyecto— para que las viviendas resultantes puedan ofrecerse en alquiler a precios por debajo del mercado actual, ajustándose a la capacidad de pago de los potenciales inquilinos. La estrategia también contempla la opción de compra en condiciones aún por definir.
El Consejo General del Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha aprobado tres modalidades de financiamiento, que estarán disponibles desde septiembre: un préstamo para la construcción, otro para la gestión en alquiler a largo plazo, y una combinación de ambos en un solo crédito a 35 años para quienes quieran desarrollar y administrar las viviendas ellos mismos. La distribución del fondo contempla 6.150 millones de euros destinados a la construcción y 6.000 millones para la tenencia y gestión del alquiler. Además, el programa está dispuesto a apoyar a clientes que promuevan y gestionen sus propias promociones a largo plazo.
Un aspecto innovador del programa es la incorporación de ayuda financiera directa, que incluye un componente no reembolsable del 30% para reducir costes y favorecer la oferta de alquileres asequibles. Todo esto bajo criterios ambientales alineados con las políticas de la Unión Europea, destinando más de un tercio de los fondos—el 36,5%—a proyectos que cumplan con los requisitos de sostenibilidad y etiquetado verde de la UE.
Este impulso a la inversión en vivienda forma parte de la estrategia del Gobierno para hacer frente a los elevados costes de acceso a la propiedad, que en muchos casos requieren el salario de hasta 19 años para poder adquirir una vivienda tras la subida de precios y costes de construcción. Con el lanzamiento de estos instrumentos, se busca no solo facilitar viviendas para alquiler, sino también impulsar un modelo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, en línea con la recuperación económica y ecológica prevista para los próximos años. La plena operatividad de los diversos productos del fondo está prevista para el primer trimestre de 2027, marcando un paso importante en la transformación del mercado inmobiliario español.
