Un reciente estudio publicado en la revista Science revela que el origen del gato doméstico en Europa se remonta a hace aproximadamente 2.000 años y no a los agricultores neolíticos del Próximo Oriente, como se pensaba anteriormente. Investigadores, incluyendo arqueozoólogos del CSIC, llevaron a cabo un análisis exhaustivo del ADN de 70 gatos de yacimientos europeos y anatolios, así como de gatos silvestres modernos del norte de África. Los hallazgos sugieren que el proceso de domesticación del gato fue más complejo de lo que se creía, involucrando varias regiones y culturas del norte de África, cuyo papel es fundamental en la llegada del gato a Europa, especialmente durante el siglo I a.C. con la expansión romana.
El trabajo revela dos oleadas principales en la llegada del gato montés africano a Europa, comenzando en el primer milenio a.C. en Cerdeña y continuando con su difusión por el continente gracias a las redes comerciales de los romanos. La investigación también muestra cómo interactuaron los linajes domésticos y silvestres tras su introducción, con un aumento notable de hibridación en la Edad Media. Además, demuestra que los gatos encontrados en excavaciones del Neolítico y Calcolítico eran en realidad gatos silvestres que ya habían hibridado con los africanos antes de su llegada a Europa, lo que sugiere un cambio de paradigma en la comprensión de la evolución y dispersión del gato doméstico. Este estudio destaca la importancia de la recuperación de restos faunísticos en excavaciones arqueológicas como fuente de conocimiento sobre las relaciones entre humanos y animales.
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