
El Espanyol logró una sufrida victoria ante un competitivo Sevilla en un partido que dejó a los blanquiazules con el quinto lugar en la tabla, empatados en puntos con el Betis pero superados por diferencia de goles. El equipo de Manolo González rompió una racha negativa de 12 encuentros sin vencer a los hispalenses desde 2017, en un duelo donde los goles de Pere Milla al inicio del segundo tiempo y Roberto Fernández a minutos del final otorgaron el triunfo. Sin embargo, el verdadero salvador del Espanyol fue su portero Marko Dmitrovic, quien realizó paradas decisivas en varias ocasiones, especialmente ante los intentos de Akor Adams, Adnan Januzaj y Peque Fernández, garantizando los tres puntos ante una ofensiva sevillista intensa en los últimos minutos.
El partido en el RCDE Stadium tuvo una dinámica cambiante. Los dirigidos por Matías Almeyda respondieron tras el asedio inicial del Espanyol, que se mostró agresivo los primeros 15 minutos, para luego tomar control del balón y crear peligro en varias oportunidades contra Dmitrovic. No obstante, fue al inicio del segundo tiempo cuando Pere Milla abrió el marcador tras un centro de Dolan, ofreciendo a su equipo la posibilidad de una victoria importante. La ventaja se amplió con el gol de Roberto, pero pocas acciones después, Marcao descontó para el Sevilla, lo que produjo una recta final del partido llena de tensión. A pesar del empuje sevillista, las actuaciones defensivas y la heroica participación del meta serbio permitieron al Espanyol mantener la ventaja y celebrar un vital triunfo en casa.
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