
Durante una visita al centro de detención de Dilley, Texas, el congresista Joaquín Castro se reunió con Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años cuya detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis causó una ola de indignación pública. A través de sus redes sociales, Castro compartió una imagen del encuentro con Liam y su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, destacando el impacto humano de las políticas migratorias. La captura del menor se produjo durante un operativo federal en Minnesota, que ha sido criticado por su rigor y la sensibilidad de los casos que involucra. La visita del legislador demócrata puso de relieve las crecientes tensiones en torno al trato de los migrantes, especialmente de los más jóvenes, en las instalaciones de detención estadounidenses.
El congresista Castro se mostró crítico respecto a la situación de Liam, afirmando que bajo ninguna circunstancia un niño tan pequeño debería estar sometido a detención. Denunció además las condiciones deficientes del centro, donde también había sido retenido un bebé de dos meses. Marc Prokosch, abogado de la familia, aclaró que Liam y su padre se encontraban en el país como solicitantes de asilo, en contraste con la postura del Departamento de Seguridad Nacional, que consideraba al padre en situación irregular sin ahondar en detalles. Este caso ha puesto en tela de juicio la gestión del ICE y el impacto humanitario de las políticas migratorias vigentes, alimentando el debate sobre la necesidad urgente de una reforma en este ámbito.
Leer noticia completa en El Pais.
