En medio de una creciente oleada de excarcelaciones, las organizaciones de derechos humanos y los familiares de los detenidos expresan una preocupación significativa por la exclusión de ciertos grupos de prisioneros en este proceso. Temen que ni los presos militares ni aquellos acusados de participar en presuntas operaciones contra la soberanía sean considerados para ser liberados. La falta de claridad en los criterios de selección para las liberaciones ha generado incertidumbre y desconfianza. Este proceso, que parece centrarse más en mejorar la imagen del gobierno ante la comunidad internacional, deja a un lado una solución integral e inclusiva que aborde las preocupaciones de todas las partes implicadas.
Estas inquietudes resuenan en particular por el impacto desigual en diferentes grupos de prisioneros, lo que alimenta la percepción de injusticia y arbitrariedad en las decisiones. Las familias, apoyadas por las organizaciones de derechos humanos, temen que las excarcelaciones se usen como una herramienta política selectiva, dejando a muchos detenidos, que consideran injustamente encarcelados, a merced de un sistema que no garantiza transparencia ni equidad. En este contexto, la falta de información oficial y directa sobre los criterios para las liberaciones incrementa la presión sobre el gobierno para que gestione el proceso con mayor apertura, asegurando un tratamiento justo para todos los detenidos.
Leer noticia completa en El Mundo.
