
El grupo Ribera Salud ha anunciado una auditoría en profundidad tras las acusaciones contra su CEO, Pablo Gallart, quien ha pedido desvincularse temporalmente de las responsabilidades sobre la gestión del Hospital de Torrejón. Esta decisión surge después de la publicación de audios en los que Gallart supuestamente ordenaba aumentar las listas de espera y rechazar determinados procesos para maximizar beneficios, según ha revelado en exclusiva EL PAÍS. A raíz de estos hechos, se han intensificado las críticas al modelo de gestión sanitaria del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, especialmente desde el Gobierno central, con el presidente Pedro Sánchez denunciando públicamente lo que considera un intento de convertir la sanidad pública en un negocio privado.
Las reacciones políticas han sido rápidas y contundentes. Desde el Gobierno y partidos de la oposición, como Más Madrid y el PSOE, se han anunciado acciones legales contra el gobierno regional, que encabeza Isabel Díaz Ayuso, a quien se acusa de priorizar los beneficios económicos sobre la atención sanitaria. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid ha convocado de urgencia a la gestora del hospital para evaluar la situación y prometió tomar medidas correctivas. Ribera Salud ha reafirmado su compromiso con una atención sanitaria de calidad, asegurando que la prioridad seguirá siendo el bienestar de los pacientes, tal como lo ha sido en sus 26 años de historia. Las tensiones alrededor de este escándalo evidencian la crítica situación del sistema sanitario público en España y los desafíos que enfrenta ante la atención gestionada por entes privados.
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