

Cientos de vecinos y visitantes se dieron cita este domingo en la finca La Milagrosa para disfrutar de una nueva edición del Belén Viviente de Boadilla, una de las celebraciones navideñas más emblemáticas y con mayor arraigo en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid. El evento volvió a convertirse en un punto de encuentro intergeneracional, donde la tradición, la naturaleza y la participación ciudadana fueron las grandes protagonistas.
Uno de los elementos más llamativos de esta edición fue la presencia de un rebaño de 600 ovejas, que permanecerá en la finca hasta el próximo verano como parte de una estrategia de prevención natural de incendios forestales. Junto a ello, el Belén Viviente contó con la implicación activa de asociaciones locales, colectivos culturales y numerosos vecinos del municipio, que contribuyeron a recrear escenas tradicionales y a dar vida a esta cita tan especial.
La programación se completó con actuaciones musicales y culturales, entre las que destacó la participación del coro de Secundaria del colegio Highlands School Los Fresnos, que interpretó villancicos durante la jornada. También hubo exhibiciones de danza, una zambomba flamenca y diversas actividades pensadas especialmente para el público infantil.
El componente solidario estuvo muy presente gracias a la recogida de pañales, leche infantil y productos de primera necesidad, organizada por la Fundación Golfín. Además, los asistentes pudieron disfrutar de propuestas gastronómicas típicas de estas fechas, como chocolate con churros, castañas asadas y migas camperas.
Con el paso de los años, el Belén Viviente de Boadilla se ha consolidado como una cita imprescindible del calendario navideño local, reforzando los valores de convivencia, solidaridad y tradición, y manteniendo vivo el auténtico espíritu de la Navidad en el municipio.
