El Barcelona recuperó parte de su esencia en Montjuïc al derrotar 3-1 al Elche. A pesar de las bajas y las concesiones defensivas, la actuación colectiva mostró un renovado apetito ofensivo con Lamine Yamal, Ferran Torres y Marcus Rashford siendo decisivos. El choque destacó por la presión alta y la capacidad resolutiva del Barcelona en momentos clave, pese a que el Elche hizo gala de su personalidad durante buena parte del encuentro. El regreso de Dani Olmo y Robert Lewandowski fue una nota positiva, aunque no logró disipar del todo la preocupación por las recurrentes lesiones y desajustes en el equipo. Con esta victoria, los azulgrana buscan mantenerse cerca del líder Madrid y no perder de vista al Atlético y Villarreal en la lucha por la Liga.
El duelo no fue fácil debido a la falta de reemplazo para Pedri, pero el ajuste táctico con Casadó y la solidez de De Jong equilibraron el medio campo. Los goles tempraneros llegaron gracias a la habilidad de Lamine y Ferran T, y Rashford cerró el marcador con un impresionante zurdazo. Sin embargo, las inconsistencias defensivas permitieron al Elche recortar distancias con un gol de Rafa Mir antes del descanso. A pesar de las dificultades, el Barcelona mostró una mejora en la recuperación y consolidación del juego, necesaria para enfrentar los desafíos venideros tanto en la Liga como en la Champions. El encuentro dejó claro que el equipo debe seguir evolucionando y adaptándose para asegurar su competitividad en una temporada cargada de retos.
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