
El Ayuntamiento de Barcelona llevó a cabo un pleno extraordinario convocado por Junts para abordar la crisis en el servicio de Rodalies. Durante la sesión, se aprobó un texto que critica la gestión del Govern y cuestiona la falta de liderazgo del alcalde Jaume Collboni. Este último, visiblemente acorralado por el aluvión de críticas, pidió disculpas a los usuarios afectados y destacó las medidas adoptadas por el consistorio, como el refuerzo de servicios públicos incluyendo la Guardia Urbana y los autobuses. Collboni también recordó que solicitó dimisiones en Adif y Renfe, y subrayó que las responsabilidades en esta situación recaen en todos los actores políticos.
Por su parte, Jordi Martí Galvis de Junts criticó a Collboni, argumentando que el alcalde no debería desentenderse de un problema que afecta tanto a los ciudadanos, sugiriendo que su respuesta se limitó a «maquillaje» y mensajes en redes. En una línea similar, Gemma Tarafa de los comuns acusó al alcalde de estar más preocupado por infraestructuras como el aeropuerto que por los trenes, y Elisenda Alamany de ERC cuestionó la sinceridad de Junts respecto al tema de Rodalies. Mientras tanto, Vox y el Partido Popular optaron por abstenerse en la votación, mostrando una cierta distancia respecto al conflicto.
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