

El panorama laboral en España muestra signos claros de recuperación y transformación en 2025, con avances en salarios y en la estructura del coste laboral, aunque la recuperación no ha sido uniforme en todos los sectores.
Según datos recientes, el salario medio en el país ha aumentado en un 3.2% respecto a 2024, cifra que, aunque menor al 3.5% pactado en la negociación colectiva, representa una mejora real del poder adquisitivo del 0,6%, ya que supera la inflación del 2,7%. Esta tendencia refleja una tendencia positiva en el mercado laboral, aunque los matices sectoriales revelan dinámicas divergentes.
El sector del transporte y almacenamiento ha sido uno de los principales motores de esta recuperación salarial. Las retribuciones en esta área se han duplicado en los últimos seis años, con incrementos superiores al 5% en 2025, sobre todo en los contratos a media jornada. La demanda de mano de obra en este sector se ha disparado, impulsando una subida salarial que supera ampliamente la media nacional y que ilustra la importancia de la logística en la economía post-pandemia.
Otros sectores que han mostrado mejoras significativas son las actividades administrativas, la educación y la información y comunicaciones. En estos casos, los salarios han aumentado especialmente en los empleos a jornada completa, aunque las cifras varían según la modalidad contractual. Las actividades financieras, sanitarias y la administración pública también han registrado incrementos, aunque de menor magnitud, generalmente por debajo del 2%. En contraste, las actividades artísticas han sufrido una caída del 3,9%, reflejando ciertos desafíos en sectores culturales y creativos.
Un dato destacado es el crecimiento del coste laboral total, que en el último trimestre de 2025 alcanzó los 3.382,48 euros, su nivel más alto desde que se registran datos en 2000. De aquí, 2.531 euros corresponden al coste salarial medio mensual, también en máximos históricos. Este incremento, del 3,8% respecto al mismo período del año anterior, refleja una tendencia sostenida que ya acumula 20 trimestres consecutivos de aumentos en los costes laborales.
Además, las cotizaciones sociales y otros componentes no salariales han incrementado su peso en el coste laboral, alcanzando el 26,2% del total, un nivel que no se registraba desde hace más de veinte años. Este fenómeno indica una creciente responsabilidad del Estado en la financiación del sistema de protección social y una modificación en la estructura del gasto empresario.
Por otro lado, la evolución del mercado de trabajo en los contratos a tiempo parcial ha sido especialmente significativa. Los salarios en estos contratos han aumentado en más de un 40% desde 2019, logrando que estos trabajadores superen en un 3,9% su nivel de poder adquisitivo respecto a ese año. En comparación, los salarios de los empleados a tiempo completo aún están un 2% por debajo de los niveles prepandemia. Esta tendencia sugiere una mejora en las condiciones laborales para los trabajadores con modalidades temporales, aunque todavía queda camino por recorrer para igualar los niveles de los contratos a jornada completa.
La firma del acuerdo para subir el salario mínimo interprofesional en un 3,1% refleja además una estrategia de las autoridades para ampliar la protección salarial y mejorar las condiciones laborales de los sectores más vulnerables. Todo ello, en un contexto en el que los costes laborales se sitúan en su nivel más elevado desde comienzos del milenio, evidenciando una recuperación económica que, si bien presenta avances, también requiere atención a las desigualdades sectoriales y a las dinámicas según tipo de jornada laboral.
