El operativo que culminó con la captura y muerte de Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho, uno de los capos más buscados de México, se llevó a cabo en Tapalpa, Jalisco, enfrentando a las fuerzas del orden con un poderoso arsenal perteneciente al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante la operación, los escoltas de El Mencho emplearon armas de alto poder, como un fusil Barrett calibre .50, conocido por su capacidad para derribar helicópteros, y el fusil SCAR, equipado con un lanzagranadas de 40 milímetros. La confrontación con el ejército mexicano resultó en la confiscación de siete armas largas, dos lanzacohetes, y otras cantidades de municiones, reflejando el sofisticado armamento que maneja el CJNG. Este grupo criminal ya había utilizado armas similares en ocasiones anteriores, como en el ataque a un helicóptero de la Secretaría de Defensa (Sedena) en 2015.
El arsenal del CJNG, compuesto en parte por armamento de origen estadounidense, ha sido una constante fuente de controversia y preocupación para las autoridades mexicanas, más aún cuando se estima que un 80% de las armas requisadas en la actual administración provienen del norte del continente. El uso de este tipo de armamento, muchas veces glorificado en corridos bélicos, pone de manifiesto el estrecho vínculo entre las armas extranjeras y la violencia ejercida por los carteles en México. Frases de canciones populares destacan armas como el SCAR, integrándolas en el imaginario cultural y musical del crimen organizado. Las autoridades mexicanas, encabezadas por el secretario de Defensa Ricardo Trevilla, continúan con sus esfuerzos de decomiso de armas, en un intento de frenar el flujo y poderío bélico de organizaciones criminales como el CJNG.
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