En el marco de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid, conocida como ARCO, artistas y profesionales del sector se congregaron para manifestar su descontento con la elevada carga fiscal que pesa sobre el arte en España. La protesta se centró en la petición de reducir el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que actualmente ronda el 21%, y que, según los manifestantes, dificulta el acceso y desarrollo del mercado artístico en el país. Compararon esta situación con la de otros países europeos, en los que el impuesto se sitúa entre el 5% y el 7%, y subrayaron la necesidad de alinear a España con estos estándares para fomentar una industria más competitiva y accesible.
Los manifestantes argumentaron que una rebaja en el IVA no solo beneficiaría a artistas y galeristas, sino que también tendría un impacto positivo en los consumidores de arte y la sociedad en general, al facilitar una mayor difusión de la cultura. Aseguraron que los altos impuestos actuales representan un obstáculo significativo para los artistas emergentes y para las pequeñas galerías, limitando su capacidad de crecimiento y de atracción de compradores tanto nacionales como internacionales. La petición de un impuesto más bajo no es nueva en el sector, pero ha ganado fuerza y visibilidad en eventos como ARCO, donde la confluencia de profesionales del arte subraya la urgencia y relevancia de la problemática fiscal.
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