En una gélida noche en Vitoria, el Alavés superó al Betis con una contundente victoria de 2-1, exhibiendo una intensidad y determinación que desbordó al conjunto andaluz, visiblemente afectado por el cansancio tras su intensa participación en las tres competiciones en las que sigue vivo. Los goles al inicio de cada tiempo, de Carlos Vicente y Toni Martínez, sellaron el destino de un Betis que, además de desbordado físicamente, se mostró errático en defensa y falto de chispa ofensiva. El Alavés, dirigido por Eduardo Coudet, aprovechó sus oportunidades y se fue al descanso con una ventaja justa, tras un planteamiento valiente con dos delanteros y un remozado esquema defensivo que no dio tregua a los béticos.
El Betis, que intentó recuperar terreno sin éxito, se encontró con un Alavés que cerró bien los espacios, defendiendo con temple y buscando el contragolpe para ampliar el marcador. Los cambios introducidos por Manuel Pellegrini no lograron revivir al equipo, que seguía sin ritmo ni creatividad, culminando en una frustrante derrota. A pesar de un gol tardío de Abde en el tiempo adicional, los verdiblancos no hallaron la forma de empatar el marcador. Con este resultado, el Alavés se aleja momentáneamente de los puestos de descenso, situación que ahora coloca al Getafe y al Mallorca empatados a puntos, aumentando la presión para ambos equipos en la tabla baja de la clasificación.
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